Aceite de Nigella : su historia


Oriundo de la región mediterránea, el aceite de Nigella está utilizado desde más de 2500 años, principalmente por sus propiedades digestivas. Los egipcios la utilizaban para tranquilizar los dolores de cabeza. El aceite de Nigella viene de una de las semillas medicinales la más veneradas de la Historia : la semilla de comino negro.

El aceite de Nigella, también llamado aceite de lo faraones, proviene de la familia de las ranunculáceas. Son plantas herbáceas anuales, de follaje finamente cortado que pertenecen al género Nigella Sativa. El aceite de Nigella se obtiene por presión en frío de las semillas de comino negro. Se fueron encontradas semillas de comino negros así que un frasco de aceite en la tumba de Tutankamón.

El comino negro fuera un ingrediente esencial en mucho fuentes egipcios. Los doctores de los faraones han utilizado las semillas de comino negro como una ayuda digestiva después de grandes banquetes y como antídoto contra dolores de cabeza, dolores de muela, infecciones, inflamaciones, alergias y asma. En la Edad Antigua, el aceite de Nigella estaba un secreto de belleza para las mújeres. La reina Nefertiti, elogiada por su exquisita tez, fue una usuaria ávida de aceite de comino negro. Es un aceite multifacético, por eso, en Egipto, se llama “habit al-baraka”, la semilla bienaventurada.

El Aceite de Nigella regresa

Sus virtues y ventajas fue decubridos de nuevo solo desde medio siglo. Desde enconces, trabajos han propulsado el aceite de Nigella en primera fila de los aceites terpéuticos. Las mejores semillas vienen de Egipto, donde pueden madurar en condiciones optimales : los oasis.